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Los hispanos rechazan la desaparición del español en la web de la Casa Blanca

Rosana Hernández Nieto y Francisco Moreno-Fernández

Un 56,6% de hispanos estadounidenses asegura estar en desacuerdo –o completamente en desacuerdo (46,3%)– con la desaparición de la versión en español de la página web de la Casa Blanca. Por el contrario, un 17,8% manifiesta su total acuerdo con la decisión, mientras que el 25,7% se considera neutral ante la misma.

Estos son algunos de los resultados del estudio realizado por el Observatorio del Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard en relación a la página web de la Casa Blanca, cuya versión en español dejó de estar disponible el día de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, el pasado 20 de enero. El estudio, centrado en latinos residentes todas las regiones del país, incluye informantes de diferentes orígenes: los mexicanos, mexicano-americanos y chicanos representan más del 50% y los latinos procedentes del Caribe, un 22,5%. Solo un 6,6% de los mexicanos, mexicano americanos o chicanos está totalmente de acuerdo con la desaparición de la información en español, frente al 17,8% de todos los encuestados.

Al preguntar por la opinión sobre la eliminación de la versión en español en una escala del 1 al 7 (siendo 1 total acuerdo y 7 total desacuerdo), la puntuación media alcanza un valor de 6,1, es decir, cercano al total desacuerdo. Sin embargo, hasta un 17,8% asegura estar completamente de acuerdo con esta situación. Resulta interesante observar que la disconformidad es mucho mayor entre los latinos que no leen español con fluidez. Entre ellos, un 45,5% está totalmente en desacuerdo con la eliminación de la versión en español, mientras que ese porcentaje es del 31% entre los latinos que sí leen en español.

El estudio del Observatorio pedía a los informantes que calificaran la decisión de la Casa Blanca y se comprobó que el 52,7% considera la desaparición de la información en español como algo “simbólico”. Por otra parte, un 48,9% la califica como una medida “poco inteligente”, al tiempo que un 48% afirma que no es “políticamente correcta”, frente a un 27,5% que considera en algún grado que sí lo es.

Por otro lado, hasta un 60% de los encuestados relaciona la eliminación de la web en español con un sentimiento contrario a la inmigración. En segundo lugar, un 46,9% lo conecta con la propuesta del presidente de los Estados Unidos de construir un muro en la frontera con México. Como tercer factor relacionado, con un 35,4%, aparece el auge del populismo en los Estados Unidos.

En cuanto a las causas de la desaparición de la versión en español de la web de la Casa Blanca, un 55,4% de los encuestados apunta a la política del English-only y un 40,8% señala como causa la ideología republicana. La tercera razón más apuntada es la eliminación de la diversidad lingüística (40%) y, después, la ideología nacionalista, con un 31,5%. Como puede observarse, todas las causas están estrechamente relacionadas: las políticas de English-only son defendidas por el Partido Republicano en una posición nacionalista que supone privilegiar el inglés en detrimento de otras lenguas presentes en los Estados Unidos. Por otra parte, hasta un 26,2% de los encuestados achaca la eliminación a razones personales del presidente Trump y un 20,8% opina que el motivo es la reconfiguración de la página web de la Casa Blanca debida a la llegada del nuevo presidente.

La principal consecuencia de la desaparición de la web en español para los encuestados (62,3%) es que dificultará la comunicación oficial con los ciudadanos latinos; además, un 52,3% cree que contribuirá a la segregación de estas comunidades. El 50,8% indica que ayudará a reforzar el inglés como lengua de los Estados Unidos, mientras que un 47,7% apunta a un empeoramiento de las relaciones con los países latinoamericanos y con socios comerciales. Solo el 23,8% de los encuestados cree que contribuirá a aumentar el interés por aprender inglés y únicamente un 13,1% considera que supondrá un ahorro para el gobierno (13,1%).

Ficha de la encuesta

Número de informantes: 142.
Fecha de aplicación: 2 de febrero de 2017.
Género: 57,7% femenino/41,5% masculino.
Edad: 18-20 años (2,1%); 21-29 (9,2%); 30-39 (13,4%); 40-49 (14,8); 50-59 (31%); 60 y más (29,6%).
Región de los Estados Unidos: New England (3,5%); Middle Atlantic (9,2%); East North Central (4,9%); West North Central (0,7%); South Atlantic (10,6%); East South Central (1,4%); West South Central (19,7%); Mountain (9,2%); Pacific (30,3%); sin respuesta (10,6%).

Usuario no logado
03/04/2017 - 01:24 Maria Gratacós España

Estoy de acuerdo con algunas de las opiniones expresadas por los encuestados y debo añadir, desde mi punto de vista, que es un grave error desde el punto de vista de las relaciones internacionales intentar hacer desaparecer una lengua que es común en todo el territorio de Latinoamérica, con la que Estados Unidos tiene relaciones comerciales. Además de todo ello, lo peor es que este gesto "pretendiendo reformar una identidad americana" tiene un efecto contrario: destruir el sueño americano, que es la propia identidad de la nación americana constituïda por múltiples nacionalidades e idiomas, entre los cuales el español tiene un gran peso en la construcción de América y de los actuales Estados Unidos. Este gesto demuestra la ignorancia de la propia significación identidaria americana por una parte, y por otra, la falta de formación, de voluntad, responsabilidad, y de carácter, necesarios para gobernar un país global, en el que todas y cada una de las culturas, de las lenguas, de los orígenes, deben estar representados bajo el signo de una misma bandera unificadora. Obama reconoció esta cultura y su idioma, el español, como parte esencial de la cultura americana y de la construcción de la nación americana. Y considero que el actual presidente debería actuar reconociendo esta realidad de la que él forma parte.

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